Aprender es infinito, mi deseo es que mi curiosidad y mis ganas, finitas como humanas que son, no descansen. Así, desde el comienzo de mis trabajos llevo una constante búsqueda de lo espiritual, del espacio y tiempo en el arte. Aplico en mis quehaceres dos principios básicos que utilizaron los maestros de la Bauhaus y el grupo del Jinete Azul: a) Similitud de mis creaciones con las ideas musicales de Kandinsky, y b) Sutil y delicada influencia de la naturaleza, barnizandolo con espíritu afro caribeño